Manifiesto ante las pruebas nucleares francesas en Mururoa
La recientemente creada Asociación para la Enseñanza de la Física y la Química “Curie”, tiene entre sus fines fomentar las actitudes positivas hacia el aprendizaje de la Física y la Química, contribuyendo a que se erijan en unas Humanidades Modernas, que han de formar parte de la formación cultural de todos los ciudadanos en el siglo XXI.Entre los obstáculos para evitar actitudes negativas hacia dichos campos de conocimiento, no se encuentran únicamente el modo operativista y lleno de formulismos sin sentido que, desafortunadamente, en algunos casos caracterizar su enseñanza, sino también, y en medida nada despreciable, la imagen social de la ciencia. Como miembros de esta Asociación, -formada por estudiantes, educadores e investigadores- hemos de llamar la atención sobre el rechazo que ha provocado en toda la sociedad, y entre los jóvenes en particular, los recientes -y aún inacabados- ensayos nucleares realizados por Francia y China.Es necesario que la sociedad y los estudiantes escuchen nuestra clara condena a estos crímenes contra la Humanidad y la Naturaleza, y nuestra apuesta, porque no se utilicen los conocimientos científicos con fines destructivos de alcance fácilmente predecible. ¿Qué sentido tiene dedicar tiempo, dinero e investigación a “perfeccionar” el armamento nuclear, químico y/o biológico, cuando su utilización conllevaría una inevitable destrucción generalizada de la vida en nuestro planeta?. ¿Cómo pueden los Estados ser cómplices con su silencio, de la utilización de recursos por otro Estado a perfeccionar las armas de destrucción masiva, cuando existen graves problemas medioambientales, de desmantelamiento controlado de arsenales nucleares o biológicos en precario estado; o de enfermedades?.Es necesaria “más ciencia” para la resolución de problemas que se generan en la sociedad actual. Pero se trata de una ciencia regida por la “sabiduría”, que plantee abiertamente a la sociedad qué problemas tiene sentido investigar y “para qué” se desea investigar determinados problemas.El uso de la ciencia no es aséptico ni neutral: son las sociedades -a través de sus intituciones políticas- las que deciden a qué se va a dedicar los recursos que obtienen de todos los ciudadanos. Es necesario que los estudiantes de ciencias y todos los ciudadanos tomen conciencia de esta situación, y que se expresen decididamente por la eliminación del armamento nuclear, químico y/o biológico, y condenen cualquier “ensayo” que pueda contribuir a romper el frágil equilibrio de los acuerdos internacionales en este campo.Por todo lo anterior, hacemos una llamada a todos los profesores de Física y Química de todos los niveles de enseñanza a que traten esta situación en sus clases y expresen su rechazo justificado a las explosiones nucleares francesas en Mururoa, y a los ensayos por ordenador que pretenden seguir realizando, para tener “bien afiladas sus armas”.